Santa Cló va a la Cuchilla y Di Mambro a Puerto Rico: el Paisaje como agente gentrificador en las Revitalizaciones Urbanas. [segunda parte]
08/10/2010
Segunda parte: Gentrificación ≠ Revitalización Urbana
El tabacal se animó un poco. Se aproximaban las fiestas de Navidad. Ya Peyo había visto con simpatía a uno de sus discípulos haciendo tiples y cuatros de cedro y yagrumo. Estas fiestas traían recuerdos gratos de tiempos idos. Tiempos de la reyada, tiempos de comparsa. Entonces el tabaco se vendía bien. Y la “arrelde” de carne de cerdo se enviaba a los vecinos en misiva de compadrazgo. Y todavía le parecía escuchar aquel aguinaldo:
Esta casa tiene
La puerta de acero,
Y el que vive en ella
Es un caballero.
Caballero que ahora languidecía como un morir de luna sobre los bucayos.
Abelardo Díaz Alfaro utiliza las fiestas navideñas puertorriqueñas en su tercera escena, para generar en el lector un vínculo especial con la historia que nos relata. De todas las festividades, la navidad es la tradición que más une al pueblo puertorriqueño. La mayoría montamos el arbolito, lo adornamos tal y como hizo el Dr. Agustín Stahl en 1866, instalamos nuestros pesebres y desempolvamos los instrumentos musicales… porque de seguro de alguna parrandita participaremos.
Ese vínculo, esa identidad, ese sentido de pertenencia, ese no sé qué… eso, eso mismo que te aprieta el corazón y te hace cantar nostálgicamente durante nueve meses de deseos continuos para que esta época nos arrope nuevamente… eso mismo, eso que es nuestro, que es tuyo, que es mío… eso mismo, eso mismito es lo que el proceso de gentrificación elimina de raíz para permitir el CAMBIO que algunos “Planes de Revitalización de los Centros Urbanos” proponen.
Ley para la Revitalización de los Centros Urbanos:
La Ley Número 212, del 29 de agosto de 2002, del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, busca establecer planes integrados para ordenar y reavivar los centros urbanos e históricos de Puerto Rico. Esta política pública tiene como objetivos principales repoblar, rehabilitar y revitalizar éstos, por medio del desarrollo de proyectos de viviendas, áreas comunitarias, comerciales, parques y espacios recreativos. El propósito principal de esta legislación es fortalecer la calidad de vida COMUNITARIA, mejorar el entorno urbano y promover la CONSERVACIÓN DEL MEDIO AMBIENTE en un esfuerzo conjunto del Gobierno Estatal, Municipal, el Sector Privado y COMUNIDADES RESIDENTES.
El centro urbano es el área geográfica comprendida en el entorno del casco de una ciudad. Para establecer la delimitación del centro urbano se utilizan los criterios establecidos en la Ley 212. Estos atienden, entre otros aspectos, las características y morfologías urbanas, la mezcla de usos, el trasfondo histórico y continuidad espacial del trazado, la demografía y que tenga límites identificables, tanto naturales como construidos. Un centro urbano puede ser delimitado bajo un Plan de Área de Centro Urbano, Zona Histórica y/o por la Directoría de Urbanismo.
La Ley promueve que todo Municipio adopte, bajo su Plan de Ordenación Territorial, un Plan de Centro Urbano. Dicho Plan deberá contener la delimitación del centro urbano y deberá ser adoptado según el procedimiento establecido para ello en la Ley de Municipios Autónomos y la reglamentación aplicable. La adoptada bajo un Plan de Área de un Centro Urbano es la delimitación definitiva del centro urbano y sólo podrá ser modificada según dispuesto en la Municipios Autónomos, mediante enmienda a dicho Plan. En caso de que un Municipio tenga un área geográfica comprendida en el entorno del casco de un pueblo o ciudad, que haya sido designada como Zona Histórica, la delimitación de dicha Zona Histórica será la del Centro Urbano. Todo Municipio que no tenga un Plan de Área de un Centro Urbano adoptado o una delimitación de Zona Histórica, podrá solicitar a la Directoría de Urbanismo que delimite provisionalmente el Centro Urbano. Dicha delimitación estará vigente hasta tanto se adopte el Plan de Área de un Centro Urbano. Cabe señalar que San Juan es el único municipio en Puerto Rico que posee dos planes de delimitación de Zona Histórica [Miramar y el Viejo San Juan] y dos Planes de Área de Centro Urbano [Santurce y Río Piedras] aprobados, sin contar con la densificación demográfica en la periferia del Tren Urbano que impacta a otros sectores, como Hato Rey por ejemplo.
La intención gubernamental para recuperar estos núcleos debe hacer compatibles el crecimiento económico con la preservación del patrimonio urbano. La especulación inmobiliaria en algunas zonas de los centros está afectando de forma directa este patrimonio y el estilo de vida de los habitantes.
Y Johnny Rosas sacó a Peyo de su ensoñación con estas palabras: “Este año hará su debut en La Cuchilla Santa Claus. Eso de los Reyes está pasando de moda. Eso ya no se ve mucho por San Juan. Eso pertenece al pasado. Invitaré a Mr. Rogelio Escalera para la fiesta; eso le halagará mucho.”
Peyo se rascó la cabeza, y sin apasionamiento respondió: “Allá tú como Juana con sus pollos. Yo como soy jíbaro y de aquí no he salido, eso de los Reyes lo llevo en el alma. Es que nosotros los jíbaros sabemos oler las cosas como olemos el bacalao.”
Y se dio Johnny a preparar mediante unos proyectos el camino para la “Gala Premiere” de Santa Claus en La Cuchilla. Johnny mostró a sus discípulos una lámina en que aparecía Santa Claus deslizándose en un trineo tirado por unos renos. Y Peyo, que a la sazón se había detenido en el umbral de la puerta que dividía los salones, a su vez se imaginó otro cuadro: un jíbaro jincho y viejo montado en una yagua arrastrada por unos cabros.
Y mister Rosas preguntó a los jibaritos: “¿Quién es este personaje?” Y Benito, “avispao” y “maleto” como él solo, le respondió: “Místel, ese es año viejo colorao.”
¿Qué es la gentrificación?
La gentrificación es el resultado de un proceso por el cual una clase social de bajos recursos económicos es desplazada de su habitáculo por otra clase con mayor nivel adquisitivo. Este proceso comienza cuando el segundo grupo se percata de la importancia de estos espacios, que con señales de degradación física, ofrecen una buena relación entre la calidad y el precio. Entre las consideraciones que se toman para su instalación, esta su ubicación [cerca del centro de la ciudad], focos de empleo y/o culturales, centro comerciales y lugares de entretenimiento. Las causas suelen ser el embellecimiento o revalorización económica dejando a un lado la perspectiva social, histórica y cultural de estos. Para evitar este proceso es necesario que la planificación urbana se realice con un enfoque integral que incluya cuestiones como la vivienda, el medio ambiente, la seguridad, el transporte, el comercio y la inclusión social.
El efecto más común de este proceso es el desplazamiento y la degradación, ambos se reflejan en el paisaje urbano. Estos se correlacionan entre sí y tienen efectos directos el uno con el otro. Ian Mac Harg, establece que los procesos culturales y naturales son valores sociales:
“El valor de los inmuebles y de los terrenos refleja un sistema de valores monetarios; podemos admitir que para todo aquello que no tiene un valor mercantil en el sentido corriente del término, existe sin embargo una escala de valores; el Capitolio tiene mayor valor que cualquier casa de Washington, Independance Hall es más apreciado que una casa chic de Filadelfia, el Parque Central vale más que ningún otro parque en Nueva York. Lo mismo podemos decir de los valores naturales.”
Desplazamientos:
Los desplazamientos [voluntarios e involuntarios] son generalmente debido a un efecto de rechazo por la situación de degradación de la comunidad, por el pago de incentivos a cambio de su abandono a inquilinos, o por la compra-venta de la propiedad. Una vez realizado este desplazamiento se revaloriza el preciado suelo, comúnmente residencial, a través de la rehabilitación del edificio, recalificado habitualmente como residencias de alto nivel, o la construcción de nuevas viviendas. A la expulsión progresiva de la población por los métodos mencionados se le une la incapacidad por parte de los desalojados de pagar una vivienda en este, como consecuencia de la revalorización y el aumento del precio. El urbanista Frederick Stuart Chapin establece que la clasificación del suelo se debe de realizar partiendo estrictamente de la proyección de ingresos futuros de capital de cada parcela urbana desarrollada. Una vez realizado este tipo de estudio, entonces se consideran las necesidades sociales y fines públicos del mismo. Su teoría del Mercado del Suelo Urbano plantea que la revalorización del suelo dictará el uso del mismo como los habitantes que lo ocuparan. Es pues, el fin del uso del suelo el que inicia el proceso de gentrificación.
El interés económico sobre el suelo impulsa los desplazamientos de clases.
Y Johnny Rosas se admiró de la ignorancia de aquellos muchachitos y a la vez se indignó por el descuido de Peyo Mercé.
